Cantando y Jugando: arte infantil en Loyola Reina

Entre canciones, clarinetes, teatro y danza, los niños y las niñas de la CEFAL compartieron sus aprendizajes con las familias y la comunidad en una celebración donde el escenario fue el punto de encuentro de todos.

Una hora antes de las cinco de la tarde, cuando todavía quedaba tiempo para que el teatro comenzara a llenarse, algunos de los protagonistas de aquella jornada ya estaban allí. Repasaban sus canciones, volvían sobre sus movimientos y ensayaban junto a sus profesores. Había nervios, ilusión y muchas ganas de que todo saliera bien.

Cantando y Jugando

Para algunos, sería una de sus primeras experiencias ante el público. Otros ya conocían la emoción de subir a un escenario. Pero todos compartían el mismo deseo: mostrar lo que habían aprendido y regalar a sus familiares y amigos una tarde especial.

Cantando y Jugando

Así comenzaba a tomar forma Cantando y Jugando, una propuesta organizada por la Cátedra para el Emprendimiento y la Formación Artística (CEFAL) del Centro Loyola Reina, que el 22 de octubre reunió a niños y niñas de sus talleres de música, canto, teatro y danza en torno a una misma celebración: el arte compartido.

Un teatro que se llena de familias y recuerdos

Poco a poco, el teatro, que al principio parecía esperar en silencio, fue llenándose de padres, hermanos, abuelos y otros invitados de la comunidad. También estaban presentes integrantes de otros talleres y proyectos del Centro Loyola Reina, porque la invitación iba más allá de asistir a un espectáculo: se trataba de acompañar a los niños, reconocer sus avances y celebrar juntos sus logros.

La bienvenida del coordinador Ulises Salazar puso en contexto a los presentes y dio paso al programa artístico. El canto abrió la jornada y, con él, comenzaron a sucederse las actuaciones que los pequeños artistas habían preparado con tanto empeño.

Sonaron canciones como «Sigo en Pie», «Yo que no vivo sin ti» y «Lo feo». Después llegaron «Cuidado que voy a estornudar» y «Don Lagartijo», dos canciones infantiles que despertaron algo más que sonrisas.

Canción Infantil Cuidado que voy a estornudar

Mientras los niños interpretaban sus canciones, muchos de los presentes se sumaban tarareando las melodías. Para algunos, era una oportunidad de volver por unos instantes a su propia infancia. Otros recordaban aquellos días en que cantaban esas mismas canciones a sus hijos y ahora podían disfrutarlas junto a sus nietos.

Centro Loyola Reina

Por un momento, la música pareció acortar las distancias entre generaciones. Lo que para los pequeños era parte de una presentación artística, para los mayores también era un reencuentro con recuerdos que seguían vivos.

Cada nota cuenta una historia de esfuerzo

La música continuó con los integrantes del taller de clarinete, acompañados por algunos de los niños cantantes que también se preparan en este instrumento. Entre las piezas interpretadas estuvieron «La Bella y la Bestia», «El Ratoncito Gris» y «Oda a la alegría», junto a otras melodías que formaron parte de su presentación.

Detrás de cada interpretación hay un proceso que no siempre se ve desde las butacas: horas de práctica durante la semana, ejercicios para dominar el instrumento y el acompañamiento constante de su profesora.

El clarinete exige dedicación y paciencia. Algunos de los niños llevan poco tiempo familiarizándose con él y, sin embargo, ya comienzan a compartir con el público los resultados de su aprendizaje. Todavía tienen mucho camino por recorrer, pero cada nota que consiguen hacer sonar forma parte de ese recorrido.

En una tarde como esta, el valor de la actuación no está únicamente en la precisión musical. También está en atreverse a participar, aprender a superar los nervios y descubrir que el esfuerzo cotidiano puede convertirse en algo que otros disfrutan.

Una sorpresa, una obra de teatro y unas escaleras muy concurridas

La jornada reservaba todavía algunas sorpresas. Un trabajador del Centro Loyola Reina y colaborador de la CEFAL  Alejandro subió al escenario para presentar una coreografía inspirada en Michael Jackson. Sus movimientos y su interpretación animaron al público y elevaron aún más el ritmo de la tarde.

Después llegó el turno del teatro con la obra «Bombón y Cascabel». Los niños demostraron una notable soltura con sus textos y conocían bien cada parte de la representación, que todavía continúan preparando para su puesta en escena de fin de año.

La experiencia teatral se hizo visible en la manera en que asumieron sus intervenciones y sostuvieron la obra ante el público. Era una muestra del trabajo que realizan en el taller y de cómo la práctica les ayuda a desenvolverse sobre las tablas.

Pero quizá una de las imágenes más entrañables de la jornada estaba fuera del escenario.

Los espectadores más pequeños quedaron maravillados al ver actuar a sus amigos y familiares. Algunos se acercaron tanto que terminaron ocupando las escaleras del escenario, buscando una mejor vista de lo que sucedía.

La escena habla por sí sola: la curiosidad infantil no entiende demasiado de distancias entre las butacas y los artistas cuando algo consigue captar toda su atención. El escenario se convirtió también en un lugar de encuentro, observado muy de cerca por quienes querían disfrutar cada detalle.

«Caja de Muñecas»: cuando los sueños cobran vida

Para cerrar la tarde, el taller de danza presentó «Caja de Muñecas», una propuesta en la que las muñecas de una caja olvidada comienzan a cobrar vida.

Lo que al principio parece un mundo inmóvil se transforma poco a poco. Las muñecas descubren el equilibrio, ganan posibilidades de movimiento y llegan a realizar acrobacias que, mientras permanecieran inanimadas, no podrían hacer. Después, regresan a su lugar, como si todo hubiera ocurrido dentro de un sueño.

La historia ofreció un cierre lleno de imaginación para una jornada en la que cada taller había encontrado su manera de expresarse. El canto puso voz a las emociones; los clarinetes llenaron el espacio de melodías; el teatro dio vida a sus personajes y la danza convirtió el movimiento en relato.

Al final, quedó la sensación de haber compartido algo más que una sucesión de actuaciones. Cada niño había aportado una parte de sí mismo y cada familia, cada amigo y cada integrante de la comunidad había contribuido a dar sentido a aquella celebración.

Una casa abierta donde todos tienen un lugar

Cantando y Jugando es una expresión del trabajo de la Cátedra para el Emprendimiento y la Formación Artística del Centro Loyola Reina. Sus talleres ofrecen a los niños y las niñas oportunidades para explorar sus capacidades, cultivar la creatividad y aprender a expresarse a través de distintas manifestaciones artísticas.

Pero el sentido de la experiencia no termina cuando baja el telón. También está en la confianza que se construye al atreverse a actuar, en la disciplina que exige aprender una canción, en la paciencia necesaria para dominar un instrumento y en la alegría de compartir los propios avances con los demás.

La presencia de las familias y de otros proyectos del Centro recuerda, además, que educar es una tarea compartida. Los aprendizajes crecen cuando encuentran un espacio donde ser reconocidos y cuando la comunidad se convierte en parte de ellos.

Aquella tarde, el público no se limitó a mirar. Cantó, recordó, aplaudió y se acercó hasta las escaleras para no perderse nada. Por eso, al terminar «Caja de Muñecas», la imagen que permanece es la de una gran familia reunida alrededor del arte.

Quizá esa sea la magia de Cantando y Jugando: que, durante unas horas, las canciones, los instrumentos, el teatro y la danza nos permitan descubrir que todos podemos ser protagonistas de una misma historia.

Y que, cuando los niños encuentran un lugar donde crecer, crear y compartir sus talentos, el sueño no termina al regresar a casa. Continúa en cada aprendizaje, en cada nueva oportunidad y en la comunidad que los acompaña a seguir creciendo.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en cuantas estrella creas merece el texto!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 3

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

¡Siento que este contenido no te haya sido útil!

¡Déjame mejorar este contenido!

Dime, ¿cómo puedo mejorar este contenido?

Autor

Visitas: 24

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio