Transición hacia un nuevo año
Esperanza Centro Loyola es lo que queremos vivir juntos en esta semana especial, en la que dejamos atrás el 2025 y comenzamos el 2026 como una verdadera transición de corazón. Es un tiempo para hacer pausa, mirar todo lo vivido en nuestros proyectos, agradecer los pasos dados y ponernos nuevamente en camino como familia que aprende, sueña y se acompaña.
Agradecer lo vivido en Loyola
En Loyola, cada taller, cada encuentro, cada festival y cada abrazo compartido durante el año han sido semillas de esperanza sembradas en medio de muchas dificultades. Por eso, al iniciar este nuevo año, la invitación es a entrar ligeros: soltar miedos, cerrar ciclos que ya cumplieron su misión y confiar en que Dios sigue guiando cada uno de nuestros proyectos, de Convivir a Otoño, de la CEFAL a todas las propuestas comunitarias.


Caminar en comunidad y fe
Que este comienzo de 2026 no sea solo un cambio de fecha, sino un acto de fe: creer que es posible seguir transformando nuestras comunidades, educando con ternura, creando espacios de arte, juego y formación para todas las edades. Que nos encuentre agradecidos, más unidos, dispuestos a acompañarnos en la fragilidad y a celebrar cada logro, por pequeño que parezca.


Proyectos Loyola que transforman
A cada beneficiario, familia, voluntario, educador y colaborador: gracias por ser parte de esta gran Familia Loyola. Que este nuevo año lo caminemos juntos, ligeros de equipaje, con el corazón abierto, la mente despierta y la mirada puesta en Aquel que nos sostiene y nos invita siempre a empezar de nuevo. Amén.

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Agradecemos a Dios, el haberlos usado, para cubrir las necesidades siempre crecientes de la comunidad, a descubrir nuestros potenciales, a aprender algo nuevo no importa la edad
Que el 2026, siga fructificando el conocimiento, porque estamos seguros que saldremos adelante con el favor de Dios.
Nuestra Isla volverá a florecer, como la hermosa tierra que fue antes. Nuestra esperanza está en el Dios que hace milagro.
Agradecida por todo y por tanto. Por no dejarnos desamparados en esta etapa de la vida y sentirnos acompañados, protegidos, sentir que nos queda mucho más.